Millones de personas sufren de alergias causadas por la exposición diaria a agentes como ácaros, caspa de los gatos y polen. Algunas sustancias con las que las personas tienen contacto en el sitio de trabajo también pueden causar problemas de alergias, como por ejemplo asma, alergias nasales, sinusitis, urticaria en la piel y hasta reacciones anafilácticas graves.


